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Legal

Ley 189-11: qué es el fideicomiso inmobiliario y cómo te protege

3 min de lecturaabranixagency@gmail.com

Residencia moderna de dos niveles al atardecer, con jardín y palmeras

La Ley 189-11 es la Ley para el Desarrollo del Mercado Hipotecario y el Fideicomiso en la República Dominicana. Su efecto práctico para quien compra es que los aportes van a un patrimonio autónomo, administrado por una fiduciaria e independiente del patrimonio de la constructora, que solo libera fondos contra avance de obra verificado.

El problema que vino a resolver

Antes de 2011, cuando comprabas en planos entregabas tu dinero directamente a la constructora. Si la empresa tenía problemas —con ese proyecto o con cualquier otro— tus aportes eran parte de su patrimonio y quedabas como un acreedor más, sin prioridad sobre el apartamento que estabas pagando.

El fideicomiso rompe esa exposición. El terreno y los aportes se transfieren a un patrimonio separado que la ley blinda frente a los acreedores del fideicomitente.

Quién es quién en un fideicomiso

  • Fideicomitente: normalmente la constructora o el dueño del terreno, que aporta los bienes.
  • Fiduciaria: una entidad regulada y supervisada que administra el patrimonio. No es la constructora ni puede serlo.
  • Fideicomisario o beneficiario: quien recibe el resultado. En un fideicomiso de vivienda, los compradores.

La fiduciaria verifica el avance de obra antes de desembolsar. Ese control es el mecanismo, no un trámite.

Los tipos que te vas a encontrar

Fideicomiso de administración inmobiliaria

El más común en preventa. Administra los aportes y el desarrollo del proyecto hasta la entrega de las unidades.

Fideicomiso de garantía

El inmueble se transfiere al patrimonio como garantía de una obligación. Se usa más en la relación entre desarrollador y banco.

Fideicomiso de oferta pública de valores

Permite que un proyecto se financie emitiendo valores en el mercado. Poco frecuente en residencial de escala media.

Los incentivos fiscales de la 189-11

La ley creó un régimen especial para las viviendas de bajo costo. Los proyectos que califican y obtienen la certificación correspondiente acceden a beneficios que se trasladan al comprador:

  • Exención del impuesto de transferencia inmobiliaria.
  • Exención del Impuesto al Patrimonio Inmobiliario durante los primeros años.
  • Devolución del ITBIS pagado en materiales de construcción, que el desarrollador puede reflejar en el precio.

El tope de precio que define «bajo costo» se actualiza por inflación. Confirma el valor vigente con la DGII antes de dar por hecha una exención, y pide por escrito si la unidad concreta califica.

Cómo verificar que un proyecto está bajo fideicomiso

  1. Pide el nombre de la fiduciaria y verifica que esté registrada y supervisada.
  2. Pide el número o denominación del contrato de fideicomiso.
  3. Comprueba que tus pagos van a la cuenta del fideicomiso, no a una cuenta de la constructora. Esto se ve en el recibo.
  4. Confirma que la promesa de venta menciona el fideicomiso y tu condición de beneficiario.

Lo que el fideicomiso no cubre

Conviene ser preciso, porque a veces se vende como un seguro total y no lo es:

  • No garantiza la fecha de entrega. Protege el dinero, no el calendario.
  • No garantiza la calidad de los acabados. Eso lo define la memoria descriptiva.
  • No sustituye la diligencia previa. Sigue importando el historial de quien construye.

Nuestros desarrollos en preventa se estructuran bajo fideicomiso de administración. Si quieres revisar la estructura de un proyecto concreto, escríbenos y te enviamos la documentación.

Este artículo es orientativo y no sustituye asesoría legal. Consulta a un abogado inmobiliario antes de firmar.

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